El Tiempo en Cuenca

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AHORA ES EL MOMENTO

Cuando algunos militantes del PP de Cuenca hemos abogado públicamente por una regeneración de nuestro partido, hemos obtenido siempre la misma respuesta: ¡No es el momento!. Daba igual si nuestro mensaje lo lanzábamos desde las redes sociales, la prensa, la radio o la televisión, porque siempre encontrábamos el mismo muro: ¡No es el momento!
Asimismo ocurría cuando intentábamos abrir un debate en nuestros órganos internos: No es el momento, nos decían.
Ahora que afortunadamente tenemos gobierno y un gobierno del PP; ahora que  la estabilidad institucional parece llevar camino de asentarse; ahora que ya se anuncian los congresos en el Partido Popular: ¿Es ahora el momento?
La situación de crisis profunda y debilidad del PSOE, puede llevarnos a los populares al error de pensar que nada hemos de cambiar en nuestro partido y que, por tanto, es mejor dejar las cosas como están. Sin embargo, yo pienso, que es ahora, justo ahora, con una oposición débil, cuando hemos de aprovechar para fortalecer nuestro proyecto y regenerarnos, para que cuando el PSOE se recupere nos encuentre más fuertes que nunca.
Hemos de avanzar, creo yo, en dos direcciones básicamente: Una, la regeneración democrática; y otra, el afianzamiento de los valores liberales y conservadores  que siempre han convivido en nuestro partido. 
Los congresos, sin duda, han de servir para debatir cuestiones de tipo ideológico; para afinar nuestros programas que han de dar solución a los desafíos de los tiempos en que vivimos. Los españoles han puesto su confianza en nosotros y no podemos defraudarles.
Y también debemos aprovechar las citas congresuales para caminar con paso firme hacia un partido que se vuelve hacia sus afiliados; que tiene en cuenta sus opiniones y que cuenta con ellos para tomar sus decisiones. 
Yo quiero que mi partido, que es el de Cuenca,  sea un partido moderno y abierto. Yo quiero que mi partido se parezca más a una gran familia que a una pequeña camarilla. Yo quiero un partido que atraiga a los afiliados y que no los repela. Yo quiero un partido proactivo y no reactivo. 
Yo quiero un partido que aprovecha el potencial de todos y cada uno de los afiliados y que no desaprovecha el aliento de nadie.
Vivimos un momento de auge mundial del populismo. En España la amenaza del populismo de "Podemos" está ahí, latente. En Castilla-La Mancha, los populistas son los que sostienen el gobierno del socialista García Page. Y en Cuenca vemos como los populistas de IU_Ganemos "asoman la patita" en los plenos proponiendo siempre soluciones sencillas a los problemas complejos.
Es importante que el PP se refuerce, se regenere y se transforme para impedir que esas formaciones populistas tomen las riendas en nuestras instituciones. Es ahora, en este tiempo de congresos, el momento para que nuestro partido empiece a recuperar a miles de personas que en su momento nos dieron su confianza y ahora, por diversas causas, nos la han retirado. Aprovechemos este tiempo de debate interno para acercar el partido a los ciudadanos.
Empecemos con congresos abiertos en los que cada militante tenga un voto. Cristina Cifuentes ya ha anunciado que así se hará en Madrid. Y cambiemos nuestros estatutos dando voz y voto en las decisiones importantes a nuestros afiliados.
No sé si en  nuestro congreso nacional habrá más de una candidatura; todo apunta a que no. Desconozco qué ocurrirá en CLM y si María Dolores de Cospedal, flamante ministra de defensa, volverá a optar a la presidencia del PP en nuestra región. En Cuenca, sin embargo, todo parece indicar que podremos debatir distintas visiones en nuestro partido, lo que nos hará mucho más fuertes.
No tengamos miedo ni a la democracia ni a la libertad. Ahora es el momento. 

EL PELIGRO DE LA AUTOCOMPLACENCIA

He decidido despertar este blog que lleva durmiente varios meses. Me propongo seguir escribiendo aquí sobre política, comunicación, y, sobre todo, acerca de Cuenca.
El pasado 20 de diciembre los españoles fuimos a las urnas. El resultado, como todo el mundo ya sabe, es un parlamento fragmentado que va a hacer muy dificil la formación de un gobierno. Escribo esto tras conocer que en Cataluña han conseguido "in extremis", un "apaño" para investir como presidente del gobierno de la Comunidad Autónoma de Cataluña al, hasta ahora, alcalde de Gerona, con el objetivo de romper España.
Dejo este escenario nacional para otro momento, porque de lo que yo quiero hablar hoy es de la situación de mi partido en Cuenca, tras las elecciones del 20D.
Al igual que en España, el PP ha ganado las elecciones en Cuenca. Es verdad que aquí hemos obtenido un mayor porcentaje de votos que a nivel nacional. Pero también es verdad que en esta ocasión, a diferencia de otras, el descenso sufrido en porcentaje de votos respecto a las elecciones generales anteriores, es parecido al ocurrido en España.
Cuando esto ocurre, se pueden adoptar dos posturas: Una, refugiarse en la autocomplacencia; y otra, hacer un análisis crítico y sacar consecuencias. 
Las lecturas que por aquí hemos hecho se encuadran más en la primera de las posturas que en la segunda.
 La verdad, la queramos oír o no, es que hemos perdido unos 20.000 votos y que nuestra caída, en porcentaje, se acerca a los 14 puntos. A nivel nacional unos 3,8 millones de votantes han dejado de confiar en nosotros, lo que ha supuesto un descenso porcentual de un 16%.
Es evidente  que el PP necesita volver a la defensa de los principios liberales y conservadores que siempre han sido nuestra seña de identidad. Es verdad que hay territorios de España donde necesitamos liderazgos más fuertes y discursos más nítidos. Es verdad que la crisis y las medidas que Rajoy ha tenido que implementar para salvar España de la ruina, han hecho mella en los votantes. Y es verdad, cómo no, que la corrupción ha sido un factor decisivo para muchos votantes a la hora de apartarse del PP.
Todo esto, como no puede ser de otra manera, ha influído en nuestro resultado en Cuenca. Pero antes nuestro partido en Cuenca resistía mejor los descensos que, fruto de múltiples factores, se producían a nivel nacional.
Como dije antes, lo peor es refugiarse en la autocomplacencia para desdeñar cualquier atisbo de análisis crítico que ponga encima de la mesa las cosas que no se hacen bien. Lo peor es dejarse llevar por los cantos de sirena de los coros de aduladores y no atender a quienes quieren de verdad que el PP siga siendo el gran partido nacional cuyas políticas han supuesto las mayores cotas de desarrollo para nuestro país.
Aznar pidió en el último Comité Ejecutivo Nacional la celebración de un Congreso extraordinario y abierto. Yo también creo que es necesario reforzar el liderazgo. Rajoy ya ha anunciado que se presentará al próximo congreso. Un liderazgo reforzado, salido de un congreso abierto, es, desde mi punto de vista, un paso necesario para que el PP recupere los votantes perdidos.
Y en Cuenca ha de hacerse igual. Un congreso provincial abierto, sin cortapisas, donde todo el que esté dispuesto a liderar el partido, pueda presentar su proyecto, Un congreso en el que se cumpla aquéllo de: "Un militante, un voto". Un congreso que dibuje un partido reforzado en su democracia interna, un partido  en el que la opinión del militante se tiene en cuenta. Un partido que, tal como ha afirmao Cristina Cifuentes, deja en manos de sus afiliados la elección de los candidatos a las distintas instituciones.
Necesitamos recuperar esos 20.000 votantes que se nos han ido y para ello, primero, nos tenemos que recuperar nosotros. Y para recuperarnos necesitamos creer en que nosotros,  sin "tutelas ni tutías", como dijo nuestro fundador Fraga, somos los más capaces para elegir el mejor camino. Para recuperarnos empecemos por un congreso provincial abierto. Y cuanto antes, mejor.


La importancia del liderazgo de Cospedal

Siempre he pensado que Andalucía es un régimen. Estas elecciones lo han certificado. Los socialistas andaluces son impermeables a la corrupción y por más “ERES” fraudulentos y por más paro que haya en esa tierra, no van a dejar de votar al PSOE que es el sustento material y espiritual de ese régimen. Da igual que Andalucía sea la autonomía con los peores índices de empleo y que la gestión en la educación y la sanidad  sea desastrosa. Se vota para que se mantenga el régimen. Es un régimen y ya está.
En Castilla-La Mancha hubiera ocurrido lo mismo a no ser por el liderazgo de María Dolores de Cospedal.  Aquí, en nuestra región, los socialistas habían gobernado una y otra vez y se habían infiltrado en todas las estructuras sociales de nuestra región. No había asociación, colectivo, grupo o grupúsculo en el que no estuvieran metidos. Eso hacía muy difícil acabar con el régimen y devolver la región a una senda de normalidad democrática con la alternancia política que suele darse en cualquier sociedad moderna.
Cospedal fue elegida para competir por la presidencia de la Junta en las elecciones autonómicas de 2007. No ganó pero se dedicó, desde ese momento, a fortalecer el partido y crear una alternativa potente para las siguientes elecciones. Así fue: en 2011, por fin, el PP con Cospedal acababa con el  régimen.
Cospedal, en términos “weberianos” vino con la “potestas” otorgada por la dirección nacional del partido y se ganó y se gana día a día la “autoritas” que conlleva un liderazgo fuerte  y necesario para poner fin a un régimen que arruinó a esta región y que la tenía sumida en los últimos lugares en todos los indicadores.
Ahora nadie, absolutamente nadie, cuestiona el liderazgo de Cospedal. Un liderazgo que no sólo le reconocemos en el partido, sino que le reconocieron
los castellano-manchegos en 2011 y que le volverán a reconocer el día 24 de mayo.
Si ha sido importante el liderazgo de Cospedal para recuperar una región arrasada y para modernizar una tierra con enormes posibilidades, lo fue de manera decisiva para que CLM no se convirtiese en un régimen clientelar, como desgraciadamente ocurre en Andalucía.
Hoy, si cabe, a la luz del resultado de las elecciones en andaluzas,cuando el régimen socialista es ya pasado,se valora mucho más la importancia del liderazgo de Cospedal para dotar de músculo de la región y encaminarla hacia el futuro. 

¿SE QUEDARÁ SR. ÁVILA EN LA OPOSICIÓN CUANDO PIERDA?

Hace unos días le preguntaba al alcalde si estaría dispuesto a pactar con partidos como "Podemos", tras las elecciones. Esa pregunta se ha quedado sin respuesta clara. Hoy hago otra: ¿Se quedará Sr. Ávila en la oposición cuando pierda?
Vivimos momentos de incertidumbre política. Nuestro sistema político-electoral parece estar a punto de cambiar y eso provoca cierto desasosiego. La potente entrada en el sistema de nuevas fuerzas políticas hace que nadie sea capaz de predecir con cierta exactitud qué va a pasar cuando acabe todo este ciclo electoral que empezará el próximo día 22 de marzo en Andalucía y que culminará con la elecciones generales. 
Hay multitud de estudios que indican que el bipartidismo que venía ofreciendo estabilidad a España, parece a punto de acabarse. En la mayoría de las comunidades autónomas el panorama también apunta a cierta incertidumbre.
En Castilla-La Mancha, excepto el PSOE, nadie cuestiona la victoria de María Dolores de Cospedal y el PP, aún con posible entrada de alguna otra fuerza política.
¿Y en Cuenca? ¿Qué pasará en la ciudad de las Casas Colgadas y Cerradas?: Yo diría que hay varias incertidumbres y dos certezas.
Las incertidumbres corresponden a qué pasará con el conglomerado de "Podemos+IU", y qué ocurrirá con UPyD, VOX, Ciudadanos, etc.
"Podemos" e "IU" andan intentando ponerse de acuerdo para acudir conjuntamente a las elecciones. Supongo que finalmente lo harán, si no anteponen ambiciones personales. El magma de la izquierda pegará un bocado considerable en los votos del PSOE, pero no es lo mismo el tirón de un personaje televisivo como Pablo Iglesias, que el que pueda tener uno de los integrantes de esa lista en Cuenca. Les auguro entrada en el consistorio pero para nada los cinco concejales que ellos vaticinaban hace poco en algún medio de comunicación.
"Ciudadanos" es,para mí, la gran incógnita. Una fuerza en ascenso a nivel nacional, pero de la que no tenemos demasiada información a nivel local. Al parecer están entrando en contacto con algunos ex del PP, lo que no es un signo de fuerza. No sabemos todavía quiénes son y qué piensan de las cosas.
UPyD es un partido construído por y para su líder, Rosa Díez. Su caída a nivel nacional les supondrá una cara factura de cara a las municipales.
VOX, que presenta a una candidata demasiado joven, lo cual no es ni bueno, ni malo, basa su penetración electoral exclusivamente en antiguos votantes del PP. No da la impresión que puedan entrar a formar parte de la próxima corporación municipal.
Esas son algunas de las incertidumbres. Las certezas son dos: Una, que el PP, con Ángel Mariscal, ganará las próximas elecciones; y otra, que el PSOE, con Juan Ávila, las perderá.
Con la situación así, Juan Ávila debe dar respuesta a la cuestión que planteamos, para que los votantes lo tengan claro a la hora de ir a votar: ¿Se quedará usted, Sr. Ávila en la oposición cuando pierda?
Juan Ávila es uno de esos políticos que solo han cotizado a la seguridad social de la mano de la  política. Ha vivido saltando de cargo en cargo y de coche oficial en coche oficial, siempre en el gobierno. Nunca en la oposición. Así que esperamos su respuesta: ¿Se quedará Sr. Ávila en la oposición cuando pierda

CASAS COLGADAS: UNA INMENSA TOMADURA DE PELO DE JUAN ÁVILA

Juan Ávila, el mismo que puso un lazo de 500.000 euros a las Casas Colgadas de Cuenca. les puso un candado en octubre de 2013. Desde entonces, nuestras CasasColgadas, uno de nuestros emblemas turísticos, siguen cerradas.
Juan Ávila quiso adjudicar el Mesón a un restaurador de fama con el que poder hacerse una foto. Elaboró el pliego de condiciones para que todo estuviera orientado hacia quien resultó el adjudicatario. La idea no era mala: que el Mesón estuviera regentado por una estrella Michelín. Pero el hombre - en este caso el ayuntamiento socialista- es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El 29 de octubre de 2013, Juan Ávila y De la Ossa firman el contrato de Casas Colgadas:

Los días y los meses fueron pasando y el Mesón seguía cerrado. Desde el Grupo Popular denunciábamos este asunto y el alcalde se inventaba obras que nunca se hicieron. LLegado un momento, el alcalde hizo que De la OSSA pidiera una licencia de obras y  le hizo colocar un ridículo cartel de obras para hacernos creer que allí se estaba haciendo algo. En medio de todo esto, hay que recordar que la empresa que resultó adjudicataria del arrendamiento, y que tenía una estrella Michelín, cedió su contrato a otra, que ya no tenía dicha estrella. O sea, que el principal motivo por el que la empresa del famoso restaurador resultó adjudicatario, que era poseer dicha estrella, desapareció por arte de birlibilloque, antes la mirada impávida del alcalde.



Pero las obras no empezaban y el Mesón seguía cerrado. Los turistas llegaban a nuestro edificio más famoso y se encontraban con la puerta cerrada. El alcalde, acorralado, se encontró con una propuesta que lanzamos desde el Grupo Popular y la hizo suya: El Museo de Arte Abstracto se ampliaría en el edificio del Mesón y se mantendría la actividad de restauración. La Fundación Juan March correría con los gastos de la ampliación. Mantuvimos una reunión conjunta y después, nunca más se supo.

La burla ha continuado porque el alcalde pretende hacernos creer que "este asunto está zanjado", pero hasta él sabe que no es así. Un contrato, aunque sea uno de arrendamiento, no "se da por resuelto" porque el alcalde así lo diga. El actual arrendatario, que no renunció a su contrato como nos quiso "vender" el alcalde, sino que presentó una denuncia por nulidad de contrato, que fue desestimada por la Junta Local de Gobierno. El gobierno municipal no ha tomado, todavía, acuerdo alguno para iniciar la resolución del contrato de arrendamiento. Si no lo hace, estará dando una baza al actual arrendatario para que pueda marcharse sin hacer frente a la deuda que tiene con el ayuntamiento. ¿Es eso lo que busca Juan Ávila?
Toda esta inmensa tomadura de pelo deja: a los ex trabajadores del Mesón en la calle y en una muy complicada situación; y a nuestro Casco, sin uno de sus principales atractivos. Además de la sensación bastante nítida de que el alcalde está intentando burlarse de todos nosotros. Quedan 78 días.

HUELE A SEMANA SANTA

No me digáis que no huele Cuenca distinto; no me digáis que no se ve Cuenca de otra manera; no me digáis que no suena Cuenca diferente cuando, comenzada la Cuaresma, avistamos ya la llegada de nuestra Semana Santa.
Y no me digáis que no habéis tarareado ya, en alguna ocasión, esto:

Y ya nuestras conversaciones giran muy a menudo sobre tal o cual procesión, ese vídeo que acabamos de ver en youtube sobre la Semana Santa de antaño, o ese problemilla que ha surgido en nuestra hermandad.
Y es que Cuenca y la Semana Santa se encuentran tan íntimamente unidas que es imposible separarlas. Cuenca no se entiende sin su Semana Santa. Como decía Carlos Calvo en su magnífico pregón de 1988: "No sé si Cuenca tendría sentido sin su Semana Santa. (...) y creo que algún día se contará se contará la leyenda de una ciudad que, en el atardecer de un Viernes Santo se fue detrás una Cruz y no volvió jamás.".
Huele distinto en este tiempo. "Retama, mirtos, orégano y cantuesos tiene el monte como perfumes y aromas", cantaba José Luis Lucas Aledón, estrenando el escenario de San Miguel, al anunciar la Semana Santa de 1980. El aire trae aromas nuevos, los almendros empiezan a florecer, Cuenca, en fin, es también un espectáculo para nuestras pituitarias. Es tanto así que, tal como bellamente nos describía José Miguel Carretero, en un Domingo de Resurrección "Huele a pan tierno, recién hecho, al pasar por las viejas tahonas camino de San Andrés".
¿No oís en estas noches sones de cornetas y tambores? ¿No soñáis con el sonido de las horquillas al chocar contra el suelo?¿No adivináis nuestro grito más desgarrador...? ¿Y el silencio escalofriante cuando callan las turbas? ¿Y el sonido cósmico y desmedido mezclado con las últimas notas del Miserere?
Cuenca además se transforma cromáticamente para recibir el primer plenilunio de la primavera. "Abril llega a Cuenca con la luz cenital que la inunda toda...", anunciaba Lucas Aledón. Nuestras hoces adquieren color, se adorna el árbol del amor, el de esa curva querida, y de nuestros arcones salen mil y un colores de túnicas y capuces que llenarán nuestras calles en un caleidoscopio de belleza casi imposible.
Colores, sabores, olores y sonidos que ya se adivinan, se sienten y se presienten. Vivid la Cuaresma intensamente porque ya huele a Semana Santa.